Todo comienzo tiene un fin.
Toda ropa tiene su desnudez.
Toda primavera tiene su otoño.
Toda coma tiene su punto final.
Todo movimiento tiene su cese.
Todo gusto tiene su amargura.
Toda fortaleza tiene su debilidad.
Toda seguridad tiene su miedo.
Toda belleza tiene su fealdad.
Todo yo tiene su vos.
Todo día tiene su noche.
Todo héroe tiene su villano.
Todo tacto tiene su intangibilidad.
Todo calor tiene su frío.
Toda melodía tiene su ruido.
Todo amanecer tiene su ocaso.
Toda decisión tiene su efecto.
Todo oído tiene su sordera.
Todo sol tiene su luna.
Toda A tiene su Z.
Toda cura tiene su herida.
Toda azucar tiene su sal.
Todo lo ganado tiene su pérdida.
Todo pensamiento tiene su error.
Todo sentimiento tiene su dolor.
Todo camino tiene sus baches.
Toda visión tiene su ceguera.
Toda derecha tiene su izquierda.
Todo fulgor tiene su apagamiento.
Todo don tiene su responsabilidad.
Todo encuentro tiene su desencuentro.
Todo plan tiene su paradoja.
Todo verano tiene su invierno.
Todo olfato tiene su impercepción.
Toda paz tiene su guerra.
Toda limpieza tiene su suciedad.
Toda popularidad tiene su incógnito.
Toda grandeza tiene su pequeñez.
Todo cielo tiene su mar.
Todo sinónimo tiene su antónimo.
Toda victoria tiene su fracaso.
Todo corazón tiene su grieta.
Toda alma tiene su soledad.
Toda vida tiene su muerte.
Toda luz tiene su oscuridad.
Toda bondad tiene su maldad.
Todo blanco tiene su negro.
Todo amor tiene su dolor.
Todo principio tiene su fin.~
Lo distinto, lo contrario, lo opuesto, lo que no conocemos, lo que sabemos que hace mal... en realidad también, es bueno. De manera insólita, lo que nos perturba nos fortalece de una manera oculta y especial, nuestra escencia de personas nos hacen ser únicos.
El doble filo que tienen las cosas buenas no es otra cosa más que una vacuna para lo que va a venir...nos prepara y nos contiene, para ser... mejores.
No le tengan miedo al dolor, el saber que lo mejor va a venir es la mejor esperanza de ser felices que podemos tener.
Adiós, espero que les haya gustado!
G.~